Gastos Comunes Ordinarios y Extraordinarios: Diferencias
Los gastos comunes ordinarios cubren el día a día del condominio y los extraordinarios, gastos puntuales o nuevas obras. Te explicamos sus diferencias según la ley.
Escrito por: Maximiliano Vildoso
Última actualización: 20 de julio de 2026
¿Qué son los gastos comunes?
Los gastos comunes son los pagos que cada copropietario debe efectuar para financiar el funcionamiento del condominio. Constituyen la principal obligación económica de todo copropietario, y se pagan en proporción a los derechos que cada unidad tiene sobre los bienes comunes, salvo que el reglamento de copropiedad establezca otra forma de contribución. La Ley N° 21.442 distingue dos grandes clases de gastos comunes, los ordinarios y los extraordinarios, y conocer la diferencia es clave para entender tu cuenta mensual y para votar bien en las asambleas.
Los gastos comunes ordinarios
Los gastos comunes ordinarios son los habituales y previsibles, los que mantienen el condominio funcionando mes a mes. La ley los agrupa en cuatro categorías:
Los gastos comunes ordinarios
La ley los divide en cuatro categorías, que financian el funcionamiento diario del condominio.
De administración
Honorarios y remuneraciones del administrador, conserje y personal, con sus cotizaciones, y gastos de oficina.
De mantención
Mantención y certificación de ascensores, aseo, luminarias, equipos de seguridad y primas de seguros.
De reparación
El arreglo de desperfectos o deterioros de los bienes comunes y el reemplazo de piezas o artefactos.
De uso o consumo
Los servicios colectivos: agua potable, electricidad, gas, calefacción y telecomunicaciones.
Los gastos comunes extraordinarios
Los gastos comunes extraordinarios son, por definición, todo gasto adicional y distinto de los ordinarios, además de las sumas destinadas a nuevas obras comunes. Se trata de desembolsos ocasionales, muchas veces urgentes o imprevistos (por ejemplo, reparar la techumbre tras un temporal, cambiar el motor del ascensor o construir un nuevo espacio comunitario). La diferencia práctica más importante es que, por su entidad, los gastos extraordinarios requieren el acuerdo de la asamblea de copropietarios, mientras que los ordinarios los ejecuta el administrador conforme al presupuesto aprobado.
Las diferencias clave, de un vistazo
Puestos uno frente al otro, ordinarios y extraordinarios se distinguen por su naturaleza, su frecuencia y, sobre todo, por quién debe autorizarlos:
Ordinarios vs. extraordinarios
Las diferencias clave entre ambos tipos de gasto común, de un vistazo.
El fondo común de reserva y el fondo operacional inicial
Junto a los gastos comunes existen dos fondos que conviene no confundir. El fondo común de reserva está destinado a cubrir gastos urgentes, extraordinarios o imprevistos (incluidas las indemnizaciones por término de contrato del personal), y se forma con un recargo sobre los gastos comunes que no puede ser inferior al 5% del gasto común mensual. El fondo operacional inicial, en cambio, es el monto destinado a cubrir los gastos de puesta en marcha de un condominio nuevo. Ambos son distintos de los gastos comunes propiamente tales, aunque también forman parte de las obligaciones económicas del copropietario.
Cómo se calcula lo que paga cada copropietario
Tanto los gastos ordinarios como los extraordinarios se reparten en proporción a los derechos de cada unidad en los bienes comunes, proporción que se fija en el reglamento según el avalúo fiscal de la unidad (a menos que el reglamento disponga otra forma de reparto). Por eso, dos departamentos de distinto tamaño o avalúo pueden pagar montos diferentes de gasto común, aunque usen los mismos espacios.
Pago, mora y qué pasa si no se pagan
El pago debe efectuarse dentro de los 10 primeros días del aviso de cobro, salvo que el reglamento fije otro plazo. La mora genera intereses (que no pueden superar el 50% del interés corriente bancario), y la deuda se cobra por la vía del juicio ejecutivo. Con tres o más cuotas impagas puede suspenderse un servicio, y el moroso queda inhábil para votar. Recuerda, además, que la deuda de gastos comunes sigue a la unidad: la asume el nuevo dueño si compra sin exigir el certificado de deuda. Para ver cómo esto se enmarca en los deberes de cada propietario, revisa nuestro post sobre los derechos y obligaciones del copropietario, o la guía completa de la Ley 21.442.
Puedes revisar el panorama completo en nuestra guía de la Ley 21.442 de copropiedad inmobiliaria.
Preguntas Frecuentes
Los ordinarios son los habituales de administración, mantención, reparación y consumo. Los extraordinarios son todo gasto adicional y distinto, más las nuevas obras comunes, y requieren acuerdo de la asamblea.
Cuatro categorías: administración (personal y oficina), mantención (ascensores, aseo, seguros), reparación (arreglos de bienes comunes) y uso o consumo (agua, luz, gas, telecomunicaciones).
La asamblea de copropietarios. A diferencia de los ordinarios, que ejecuta el administrador según el presupuesto, los extraordinarios necesitan el acuerdo de la asamblea.
En proporción a los derechos de tu unidad en los bienes comunes, fijados en el reglamento según el avalúo fiscal, salvo que el reglamento establezca otra forma de contribución.
Es una obligación económica distinta. Se forma con un recargo de al menos el 5% sobre el gasto común mensual y se destina a gastos urgentes, extraordinarios o imprevistos.
Dentro de los 10 primeros días del aviso de cobro, salvo que el reglamento fije otro plazo. La mora genera intereses que no pueden superar el 50% del interés corriente bancario.
Sí. Con tres o más cuotas impagas y previo acuerdo del comité, puede suspenderse un servicio como la electricidad, con las excepciones que fija la ley.
Sí. La deuda de gastos comunes sigue a la unidad, aun por montos anteriores a la compra. Por eso conviene exigir un certificado de deuda al día antes de comprar.
No. Los gastos extraordinarios deben acordarse en asamblea. Si eres copropietario hábil, tienes derecho a participar y votar esa decisión.
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